sábado, 19 de enero de 2013

LOS LÍPIDOS.


Los lípidos son biomoléculas orgánicas formadas básicamente por carbono e hidrógeno, y, en menor medida, oxígeno. Además, también pueden contener nitrógeno, fósforo y azufre. Constituyen un grupo de moléculas con composición, estructura y funciones muy diversas, pero todos ellos tienen en común varias características :

- Son insolubles en agua.
- Son solubles en disolventes orgánicos (cloroformo, benceno, aguarrás, acetona).
- Son menos densos que el agua, por lo que flotan sobre ella.
- Son untosos al tacto.

En cuanto a las funciones,destacamos cinco principales :

- Reserva : Son la principal reserva energética del organismo. Un gramo de "grasa" produce 9,4 kcal de energía en las reacciones de oxidación.
- Estructural : Forman la bicapa lipídica de las membranas celulares. Además recubren muchos órganos y le otorgan protección y consistencia.
- Transportadora : El transporte de los lípidos desde el intestino hasta su destino se realiza mediante su emulsión.
- Biocatalizadora : Los lípidos favorecen las reacciones químicas que se producen en los seres vivos. Son ejemplo de biocatalizadores las prostaglandinas.
- Hormonal/reguladora : Los esteroides regulan el metabolismo de reproducción, los glucolípidos actúan como receptores de membrana, etc.

La clasificación de los lípidos distingue los siguientes grupos moleculares :

Ácidos grasos : Los ácidos grasos son moléculas formadas por cadenas de carbono que poseen un grupo carboxilo como grupo funcional. El número de carbonos habitualmente es de número par. La parte que contiene el grupo carboxilo manifiesta carga negativa en contacto con el agua, por lo que presenta carácter ácido. El resto de la molécula no presenta polaridad (apolar) y es una estructura hidrófoba. Como la cadena apolar es mucho más grande que la parte con carga (polar), la molécula no se disuelve en agua.

Los ácidos grasos se clasifican en :


- Saturados : Los enlaces entre carbonos son simples, y se encuentran normalmente en estado sólido en grasas animales altamente saturadas, excepto en el pescado y el marisco. Los aceites de coco y palma contienen altos índices de ácidos grasos de este tipo. Son las "grasas malas", o ácidos grasos no esenciales.
La ingesta de grasas saturadas aumenta los niveles de colesterol en sangre y aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares. Los podemos encontrar en alimentos como la leche, quesos, galletas, mantequillas, bollería, o chocolates.

- Insaturados : En ellos pueden aparecer enlaces dobles o triples entre los carbonos. También denominados esenciales, son un grupo de ácidos grasos que no puede producir el organismo y debemos ingerir mediante la dieta. Existen de dos tipos:

     - Poliinsaturados : A su vez son de dos clases, Omega3 y Omega6. Los primeros regulan la expresión genética y el sistema nervioso, entre otras funciones. Se encuentran en alimentos como las semillas vegetales, nueces o aceites de pescado. Por su parte, los segundos, previenen enfermedades cardiovasculares, así como la caída del pelo o la osteoporosis. Se encuentran principalmente en el germen de trigo, aceite de sésamo, entre otros.

    - Monoinsaturados : El más típico es el ácido oleico, que se encuentra fundamentalmente en el aceite de oliva. Son antioxidantes y beneficiosos para la prevención de enfermedades coronarias.

Además, debemos incluir dentro de este grupo a las grasas "trans" o transgénicas. Se trata de ácidos grasos insaturados que se forman cuando los aceites vegetales se procesan y se transforman en más sólidos o en un líquido más estable. Este proceso se llama hidrogenación.
Están presentes en una amplia variedad de alimentos como por ejemplo los snacks, aperitivos salados, fritos, bollería, margarina, productos panadería y pastelería o incluso algunos helados. En nuestro organismo se comportan como grasas saturadas, cuyo exceso colabora a aumentar los niveles de colesterol y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, en gran medida. Tanto es así que, la ingesta diaria de 5g de grasas "trans", basta para aumentar en un 25% estos valores.


Acil-glicéridos : Son aquellos que realizan la función de saponificación, por ello se llaman lípidos saponificables. Son moléculas formadas por varios ácidos grasos y una glicerina. Se clasifican según el estado que presentan a temperatura ambiente. De esta manera, los sólidos se denominan sebos, y los líquidos, aceites. Las principales funciones de estos lípidos son : reserva/combustible energético y aislante térmico.

Fosfoglicéridos y Esfingolípidos : Aparecen formando parte de la estructura de la membrana celular. Son moléculas anfipáticas, esto es, tienen una parte polar y otra apolar.

- Fosfoglicéridos : Pertenecen al grupo de los fosfolípidos. Están formados por un grupo fosfatídico y un monoalcohol. En los seres vivos tienen función estructural.

- Esfingolípidos : Están formados por una molécula llamada ceramida. Son una clase importante de lípidos para las membranas celulares, tanto animales como vegetales.


Céridos : Se forman por la unión de un ácido graso de cadena larga con un monoalcohol, dando lugar a una molécula hidrófoba, apolar e impermeable, que es la función propia de las ceras.

Esteroides : Son derivados del ciclopentano-perhidrofenanteno. Esta molécula origina otras como el colesterol, progesterona o testosterona, todas ellas esenciales para nuestro metabolismo.

Terpenos : Se forman por la unión de moléculas de isopreno, por ello,también se denominan isoprenoides. Estas moléculas están relacionadas con la recepción de estímulos lumínicos o químicos.

Prostaglandinas : Son lípidos formados a partir de un ácido graso llamado ácido araquidónico. Su nombre proviene de la próstata, pues fue el primer lugar donde se aisló una prostaglandina, pero se ha demostrado que se puede encontrar en muchos otros tejidos. Promueven la contracción de los músculos lisos, intervienen en la coagulación sanguínea y algunas funcionan como vasodilatadores. También se relacionan con el tratamiento de procesos inflamatorios, fiebre, dolor, o edemas.

Los lípidos, conjuntamente con los glúcidos, constituyen la mayor fuente de energía para el organismo, por ello, son indispensables en nuestra dieta. Es fundamental que conozcamos los distintos tipos que existen, sus características, sus "pros" y sus "contras". Debemos saber escoger cuáles, y en qué cantidades consumirlos, para mantener un aspecto saludable tanto por dentro como por fuera.


Hasta pronto!


Por Pablo Campos.

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