sábado, 5 de enero de 2013

TIPOS DE CALORÍAS.




Ahora que ya sabéis las que necesitáis cada día, es importante que hagamos hincapié en el tipo de calorías que vamos a ingerir. A priori, todas son iguales y sólo se diferencian en los alimentos que las contienen, pero, en realidad, no es así. No todas son iguales.

La caloría es el poder energético de la comida. Cualquier alimento que consumimos nos va a aportar calorías que nuestro cuerpo transforma en energía, que será quemada en nuestras células. Pero no todas las calorías se queman. En algunos casos, la recepción de las mismas es demasiado alta y rápida, por lo que nuestro cuerpo no consigue consumirlas y las acumula en forma de grasa. Esto sucede cuando consumimos más de las que debemos o cuando los alimentos que elegimos no son los adecuados.

Es fundamental que sepamos escoger bien los alimentos que tomamos, pues así consumiremos las calorías que debemos. Normalmente, los que más calorías nos aportan son los que contienen un mayor porcentaje de   grasas y carbohidratos. Pero debemos elegir bien, porque ni todos los hidratos ni todas las grasas son "buenos".

No todas las grasas son tan malas como las pintan, algunas cumplen funciones importantes en nuestro cuerpo. Debemos aprender a diferenciar unas de otras. Se pueden clasificar en vegetales y animales. Las primeras son las más recomendadas. Y también se pueden dividir en saturadas e insaturadas, donde las adecuadas son las segundas. Las grasas saturadas son fácilmente convertidas en colesterol, y por ello nocivas para la salud. Las insaturadas reducen el colesterol y favorecen la lipólisis, y, por ello, el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

En el caso de los hidratos, debemos consumir los procedentes, por ejemplo, de los integrales como el arroz, los cereales,el pan o la avena. Éstos son hidratos de carbono complejos, y nuestro cuerpo los transforma en glucosa más lentamente y proporciona así una corriente progresiva y constante de energía durante todo el día. Los carbohidratos simples son los que nuestro cuerpo descompone y utiliza rápidamente como fuente de energía. Podemos encontrarlos en la leche, las frutas, las hortalizas y también en azúcares simples y refinados como los dulces, que también proporcionan energía pero carecen de vitaminas, minerales y fibra.

De todas maneras, entre unas y otras, siempre es preferible consumir en mayor medida la caloría de los hidratos, pues tiene menor capacidad para almacenarse en nuestro cuerpo. Las grasas ofrecen calorías de reserva, con lo cual forman depósitos en nuestro cuerpo de los cuales "tiramos" cuando necesitamos. Sin embargo, los hidratos ofrecen energía para consumir, más o menos, a corto plazo, por lo tanto, generalmente, no hay acumulación de grasa.

Por otra parte, las proteínas son esenciales para la construcción y mantenimiento del tejido muscular. Existen proteínas de origen animal y vegetal, siendo las animales las más recomendadas debido a la mayor calidad y valor biológico de sus calorías. Son ejemplos la carne, los huevos y el pescado. Aún así, no debemos olvidarnos de consumir también las vegetales, presentes en frutos secos, cereales y legumbres.

Hablando en términos generales, las equivalencias calóricas de los macronutrientes son las siguientes:

1g de proteína = 4 calorías
1g de carbohidrato = 4 calorías
1g de grasa = 9 calorías

Para terminar, un consejo imprescindible. Es fundamental y obligatorio alejarnos de las calorías vacías. Se encuentran principalmente en la bollería, las chucherías y las bebidas alcohólicas y carbonatadas. Se caracterizan por tener muy poco o ningún aporte nutritivo, nada más que el energético. Cuando consumimos este tipo de calorías es necesario compensar esa carencia de nutrientes con otros alimentos, lo cual puede provocar un exceso en las calorías totales. También pude ocurrir que no se aumenten las calorías totales pero se dejen de comer los alimentos realmente importantes.


Hasta pronto!


Por Pablo Campos.

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